Es detestable esa avaricia espiritual que tienen los que, sabiendo algo, no procuran la transmisión de esos conocimientos. Miguel de Unamuno

8 de abril de 2016

A PROPOSITO DEL AMOR

A propósito de una conversación por correo hace un par de años con un amigo y que recientemente me llegó a las manos y a los ojos.

Me pareció que lo comentado estaba fuera del marco del tiempo, sin dimensión, pero con la ubicación justa para todo momento. A mi amigo le pregunté en aquel entonces si es que podía compartir algo de esa conversación que sostuvimos y con mucha alegría me motivó a que lo hiciera.

Hablábamos sobre el amor, si, el amor. Siempre el amor y su relación de pareja y la amistad que se entrega con profundo amor, tanto entre parejas como entre amigos sin ninguna otra intención.

En su momento esto le comenté: Amar es tan complejo y tan simple a la vez. Amar se lleva en las venas, como la sangre, como las proteínas y las vitaminas que circulan en ella, se lleva tatuado en el ADN y no me refiero a amar cuando estamos entusiasmados y hacemos el amor con pasión, me refiero a esas emociones que superan el entusiasmo y no hay maneras de describirlas, es ese mariposeo en el estómago que se puede llevar por siglos, de un continente a otro y sentirse como si hubiesen sido tan solo minutos que tuvieras al objeto de esas sensaciones a tu lado.

Ese amor no tiene destinatario, no tiene nombre, está en ti y está destinado a aquella persona que pueda ser receptiva a toda esa fuente de sensaciones que hay en ti. 

Me parece que eso es lo que sientes por tu esposa.  La cuestión es que ella sienta lo mismo hacia ti, que su piel se ilumine al roce de tus manos, que tu mirada brille cuando la mires y se refleje en los ojos de ella.

Tú y yo somos algo así como almas del mismo circulo.  Ese grupo de almas que te acompaña vida tras vida, eternidad tras eternidad, algo así como hermanos, padres, hijos, quizás parejas que se han venido conectando,  intercambiando roles vida tras vida.  Y se reconocen cuando se sienten, se enganchan.

 No recordaba haberlo escrito, pero sigo pensando lo mismo, sintiendo amor dentro de mi y esperando que otros puedan conectar con ese amor y recibirlo.

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