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NOMBRES QUE INSPIRAN

Me quiero referir a la sensaciones que producen el nombre de una persona.

Es bien conocido el impacto que tiene el nombre de una persona, tanto en si misma, en sus acciones y forma de actuar como en la respuesta de los demás. El concepto fue llamado Determinismo Nominativo y surgió como hipótesis en una publicación de la revista New Scientist en el 1994, donde se mencionó que en varios estudios realizados por investigadores, sus apellidos tenían una vinculación directa a los temas que estaban planteando.

En las constelaciones familiares, heredar el nombre de un ancestro proporciona una carga energética importante y dependiendo de la forma en que actuaron estos ancestros y sus decisiones, ese energía es transmitida a aquellos descendientes que fueron nombrados de igual manera. Es como un sello, un compromiso adquirido. 

Haciendo oración me surgió la inquietud sobre este tema y me llevó  a reflexionar sobre un personaje trascendente al cual se le reconocen dos nombres, uno antes y otro después: Jesús, al que quizás por el hecho de reconocerle sabemos que su nombre tiene esa energía que inspira esperanzas, sonrisas, un viento fresco. Sin embargo, el mismo personaje pero con el nombre de Cristo, nos recuerda con dolor profundo, con tristeza, los padecimientos que soportó antes de morir en la cruz. Al final decidí mencionar en mis oraciones a Jesús, por tanto amor que entregó, para enseñarnos a creer, a ser solidarios y a amar.

Y si por la misma línea seguimos buscando, junto a Cristo encontramos a Judas, que si bien han aparecido textos que nos presentan una versión sobre su papel en la crucifixión diferente de la que originalmente conocíamos, no deja de llevar el estigma del traidor. Es tan evidente la influencia del nombre en el rechazo, que para hacer una diferenciación en los evangelios, se reconoce a otro Judas agregándole su segundo nombre, Tadeo, pariente de Jesús y uno de los doce apóstoles.  

Para esa misma época y en esa misma región era bien conocido que las personas vinculaban su nombre a su profesión, José el carpintero, Pedro el pescador, y estas profesiones terminan siendo sus apellidos.

Pero volviendo a los nombres y su influencia, hubo una época en la que mucha gente tomaba como referencia el Almanaque Bristol para asignar los nombres a los recién nacidos, consultando las efemérides, principalmente las religiosas. De ahí que por muchas generaciones encontremos personas celebrando su onomástico en la misma fecha en que se celebraba a algún santo, mártir o prócer.  Y la gente siente que una persona que se llame Altagracia, como la virgen, o algún Simón Bolívar, como el Libertador Suramericano, tiene que ser buena persona, o valiente.  También el origen del nombre, su etimología, busca asignarle cualidades a esa persona. Hay países en donde la combinación de caracteres, la forma en que se escriben y su significado son tomados en cuenta al momento de nombrar a una persona.  

Soy de las que creen que el bebé en el vientre te guía hacia el nombre que espera tener. Así me pasó con los míos, me dejé guiar por el mensaje que me transmitieron, ya sea a través de sueños o al escuchar un comentario o conversación, repetir ese nombre en voz alta y dejarme llevar por la vibración. 

Y no puedo dejar de mencionar en la asignación de nombres, como colofón, el tema muy comentado sobre los nombres que están vinculados a personajes extranjeros, de naciones con idiomas diferentes al nuestro, desconocidos, o difíciles de descifrar y que su sonoridad es la que se toma en cuenta al momento de ser asignados. Por ahí vi la referencia a una persona que nombraron MERYCRISMA, hay que leerlo en voz alta para saber cuál es la referencia, y ni qué mencionar que parece que a un padre o madre le gustaban tanto las películas de espionaje que declararon a su hijo JAMES BOND CERO CERO SIETE, todo eso como nombre. A continuación la siguiente generación empezó a hacer combinaciones de nombres de los padres, los abuelos o vinculados. Algunas de estas combinaciones quedaron bonitas, pero otras eran fulminantes y algunas son hasta difíciles de mencionar: Facri (Franklin+Cristina), Juanagil, Judelca.

Hay que tener mucho cuidado a la hora de asignarle el nombre a los recién nacidos, pero también evitar asumir que una persona está condicionada en sus actuaciones por el nombre que ya lleva desde su nacimiento.  O quizás si. Todo es relativo, no es determinante, simplemente evitemos hacer suposiciones.




 

NOMBRES QUE INSPIRAN

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